Spaghetti al pomodoro: una salsa de tomate italiana sencilla

Una buena salsa de tomate no necesita muchos ingredientes. Lo que importa es la calidad de los tomates, un fuego suave y el tiempo necesario para que la cebolla, el ajo, la albahaca y el aceite de oliva acompañen el sabor en lugar de dominarlo.
Hay un pequeño detalle que me acompaña desde hace años: me gusta utilizar cebolla morada porque su dulzor natural ayuda a equilibrar la acidez de los tomates frescos.
«El secreto de una gran salsa de tomate es una buena cebolla morada».
Cristian Marino
Ingredientes
- 15 tomates cherry maduros
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla morada
- 1 diente de ajo, ligeramente aplastado
- 4 hojas de albahaca fresca
- Pimienta negra recién molida
- Sal marina
Preparación
- Corta la cebolla morada por la mitad. Pica una mitad muy fina y deja la otra entera.
- Calienta suavemente 1 cucharada de aceite de oliva en una cazuela. Añade la cebolla picada y el ajo ligeramente aplastado, y cocina a fuego bajo unos 5 minutos sin dejar que se doren.
- Corta los tomates cherry en cuartos e incorpóralos a la cazuela.
- Añade la otra mitad de la cebolla a la salsa. Aportará dulzor a medida que los tomates se ablanden y ayudará a redondear el sabor.
- Tapa y cocina a fuego suave entre 10 y 15 minutos, hasta que los tomates se ablanden y formen una salsa fresca.
- Añade la albahaca durante los últimos minutos de cocción.
- Retira la media cebolla entera y el ajo si prefieres una salsa sin esos trozos. Sazona con sal y pimienta negra y termina con la cucharada restante de aceite de oliva virgen extra.
Para preparar spaghetti al pomodoro
Cuece los espaguetis en agua hirviendo bien salada hasta que estén al dente. Pásalos directamente a la salsa de tomate con un poco del agua de cocción y mezcla brevemente al fuego para que la salsa envuelva la pasta en lugar de quedar simplemente por encima.
Termina con albahaca fresca y, si hace falta, otro pequeño hilo de aceite de oliva virgen extra.
Por qué importa la sencillez
Esta es una de esas recetas que explican mucho sobre la cocina italiana. No hay dónde ocultar tomates de baja calidad, ajo quemado o un exceso de condimentos. Los ingredientes son conocidos, pero el resultado depende de la mesura y de respetar los tiempos de cocción.
La misma salsa puede servir de base para pasta y muchas otras preparaciones. Cuando el equilibrio es el correcto, se convierte en una base versátil, no en una receta limitada a un solo plato.
Publicado originalmente el 23 de agosto de 2021. Esta edición del archivo del Journal se ha revisado en cuanto a lenguaje, estructura y presentación, preservando la receta y la fecha de publicación originales.
Nota de traducción: Este artículo se ha traducido de la edición original en inglés con ayuda de inteligencia artificial y posteriormente revisado lingüística y editorialmente en español. En caso de discrepancia, la edición inglesa sigue siendo la referencia editorial. Consultar el original en inglés.
Edición original en inglés publicada el 23 de agosto de 2021.
